El estadounidense ha insistido en su compromiso por combatir el cáncer, motivo por el que ha acudido como ponente a la conferencia sobre los grandes problemas a nivel mundial que promueve el ex presidente Bill Clinton, como principal aliciente de su regreso a las carreteras. "He decidido subirme de nuevo a la bicicleta", ha reiterado a sus 37 años. "Esta campaña, que empezaré en Australia y espero terminar en lo más alto en Francia, es la mejor forma de promocionar esta lucha en todo el mundo, de que la gente salga a la calle", ha comentado Armstrong.
Por este motivo, el ex del US Postal ha evitado fijarse un objetivo competitivo en la temporada venidera, sacudiéndose toda la presión. "Sólo me quiero concentrar en el 2009, en esa vuelta a la competición. No puedo prometer un octavo Tour de Francia, pero puedo garantizar que divulgaré el mensaje de 'Live Strong' en todos los ámbitos de la sociedad mundial", ha valorado el estadounidense. Y es que el estadounidense ha reconocido sentirse como un privilegiado. "No es muy habitual y no está al alcance de todos que alguien tenga la oportunidad de alejarse 3 ó 4 años de su trabajo, vuelva y le diga al resto de la gente 'voy a volver y seré el mejor otra vez'", ha concluido antes de citar a los medios para una nueva rueda de prensa mañana en Las Vegas.
