Aquel fue el tono de la rueda de prensa llevada a cabo por Clooney y su compañero de reparto y amigo Brad Pitt, que en la película dan vida a dos empleados de gimnasio. Con la presencia de los dos galanes maduros más famosos de Hollywood, la cita se ha asegurado el despliegue mediático en la primera jornada de la Mostra de Venecia.
Como era de esperar, la asistencia de Brad Pitt ante la prensa ha desviado las preguntas hacia terrenos ajenos al cine. El actor de 44 años, que ha sido padre en julio de los mellizos de Angelina Jolie, no había comparecido ante los periodistas. Y éstos han aprovechado.
A pesar de que el actor estadounidense no ha llevado a la totalidad de su extensa familia a Venecia, sí se ha paseado por la ciudad con sus dos hijos mayores, Pax, de cuatro años, y Maddox, de siete, con quienes asistió anoche a una cena organizada benéfica, a la que también fue Clooney.
Pitt no ha contestado ninguna pregunta que tuviera que ver con el clan Brangelina, limitándose a mencionar un escueto "Los mellizos están bien". Lo que sí se ha permitido, a regañadientes, ha sido a entrar en el juego de las preguntas capciosas de algunos reporteros. "Es sólo una película", ha respondido al ser preguntado acerca de a qué gimnasio hay que apuntarse para que él atienda. "Mi costumbre respecto a los gimnasios es no ir a ninguno de ellos", añadió.
Los abucheos de los periodistas allí presentes ante las preguntas menos oportunas no han impedido que otra reportera pidiera también a Clooney, cuyo personaje en la película está obsesionado con hacer ejercicio, que corriera tras ella, a lo que el actor ha contestado: "Más bien, huiría de usted".
