Un hombre y una mujer entran en una cafetería. Se miran, se dan dos
besos. Se presentan. Son dos desconocidos pero apenas la camarera les
pone el café en la mesa comienzan a hablar de sexo.
Él, Pablo, tiene 24 años y ha colocado un anuncio en Internet:
"Alquilo habitación a cambio de prestaciones sexuales". Ella tiene 25 y
no se llama Sara, pero se hace pasar por ella para conocer la letra
pequeña de esta oferta. Es una prácti [...]