Pero Netscape no ha podido aguantar el pulso con el Microsoft Internet Explorer y otros navegadores más modernos, como Firefox o Flock, y fue perdiendo cuota. Al principio lo usaban el 90% de los internautas, pero esa proporción ha descendido continuamente desde entonces.
La propia compañía aconseja a quienes todavía tienen Netscape que se pasen a Flock o Firefox. Es una manera de evitar que caigan en manos de Microsoft, su mayor rival, y un reconocimiento a las empresas que considera sus herederas.