Amoeiro, una pequeña localidad de Ourense, se convirtió este domingo en
el centro de atención del fútbol nacional. Allí se celebró un singular
concurso para recaudar fondos para el Amoeiro C.F., club de la Segunda
Regional. El método, sencillo: liberaron una vaca en A Penafita, el
campo de fútbol que previamente se había dividido en parcelas, y allí
donde dejara caer la primera boñiga... premio: un coche. El terreno de
juego de 100 por 60 metros se dividió en seis mil parcelas que se
pusieron a la venta.
El club abrió www.cacadelavaca.es, una
web en la que se vendieron la mayoría de las papeletas. Seis mil
parcelas, a diez euros, total sesenta mil euros. Quitando gastos, se
embolsará treinta mil euros.
'Rubia', que así se llama la
vaca, no tardó mucho en resolver el concurso. Sólo siete minutos. Con
la boñiga sobre el campo, una empresa extremeña especializada en
mediciones vía gps dio fe del lugar exacto donde había dejado “huella”.
Para darle más emoción, la boñiga cayó justo donde se cruzaban cuatro
parcelas y hubo que decidir el ganador. La suerte la dictó un bombo. Al
final, el 4.279 fue el ganador, rifa vendida por internet.
Las
otras tres parcelas “afectadas” también se llevaron un regalo. Una
moto, un viaje a Canarias y una televisión de plasma. Más allá del
resultado final del sorteo el verdadero ganador ha sido Amoeiro. Xosé
Ángel Cid, presidente del club, reconocía que “hemos vendido parcelas
en América Latina y Europa gracias a la web”.