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Mi?rcoles, 20 de febrero de 2008
Una adolescente de Ermua de 15 años permanece ingresada en el Hospital Donostia, de San Sebastián, en estado grave después de que sufriera una agresión espeluznante a manos de media docena de jóvenes de su misma edad; entre ellos, dos chicas conocidas de la víctima, a las que ha denunciado su familia ante la Ertzaintza. Las lesiones que presenta la menor y los detalles de la tortura a la que fue sometida revelan la brutalidad de la paliza que sufrió. «Los oídos le supuraban sangre, tenía coágulos nasales, sangraba por la boca y presentaba cinco marcas de barras de hierro en la espalda», relataron a este periódico familiares de la herida. «Le quemaron el pelo, le orinaron encima y le pasaron una moto sobre la rodilla», añadieron las mismas fuentes. Además, padece graves lesiones en un ojo.

Esta última lesión es la que más preocupa ahora mismo al entorno de la menor. En un primer momento, al llegar al centro sanitario, se creía que había sufrido una rotura del globo ocular, pero en una exploración posterior pudo comprobarse que tenía el nervio óptico destrozado. Aunque los especialistas han intervenido quirúrgicamente a la adolescente, el resultado no ha sido todo lo satisfactorio que se esperaba, por lo que será operada de nuevo en los próximos días.

La agresión se produjo el pasado día 10, alrededor de las siete de la tarde, en las pistas exteriores del complejo educativo de Ongarai. Los motivos no han trascendido, ya que el juez que investiga el caso ha decretado el secreto de sumario. El hecho de que dos de las agresoras fueran conocidas de la joven herida refuerza la hipótesis de que se debiera a una discusión o a rencillas anteriores.

El escenario fue una de las canchas deportivas de la zona baja del centro escolar, que se hallan abiertas para uso público los fines de semana. Allí, alrededor de media docena de jóvenes -varios de ellos residen en Ermua- agredieron brutalmente a la menor quien, a pesar de la gravedad de sus lesiones, pudo caminar hasta su casa, que dista unos 150 metros de las instalaciones deportivas.

«Fue impresionante»

La primera persona con la que se encontró fue una vecina, que ayer se confesó «conmocionada» por el lamentable estado que presentaba la joven. «Sangraba por la boca y decía que le habían pegado una paliza», relató. «Fue impresionante verla tan malherida». Los padres la trasladaron al ambulatorio, desde donde fue evacuada al Hospital Donostia.

La agresión ha causado una conmoción en el barrio de Ongarai. Un vecino aseguró que no entendía cómo nadie avisó a la Ertzaintza, ya que los hechos se produjeron en un lugar muy concurrido tanto en días de labor como los fines de semana. Como explicó un familiar, «por allí pasaba gente que incluso se reía con los golpes. El único que le ayudó fue un chico al que le hincharon a palos y tuvo que dejarla. A nadie se le pide que se meta en una pelea, pero ¿y llamar al 112?», se preguntó esa persona, dolida por la pasividad de los testigos.

La misma fuente explicó que, aparte de las graves lesiones que sufre, la joven está muy afectada psicológicamente. «El lunes pasó un día muy malo porque no deja de tener 15 años y debe afrontar lo que le ha pasado».

La Ertzaintza ha abierto una investigación tras la denuncia presentada por los padres, aunque de momento no ha practicado detenciones. Los allegados de la joven sospechan que es posible que la paliza haya sido grabada en un teléfono móvil, aunque descartan que la agresión se haya producido con tal fin. Más bien creen que la causa fue una «discusión llevada hasta salvajes extremos».

Según ha podido saber este periódico, la denuncia ha sido presentada contra las dos jóvenes conocidas de la menor, ya que la víctima y su familia ignoran la identidad del resto de adolescentes que participaron en el ataque.

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