El cuerpo sin vida de un niño de cinco años de edad, cuya desaparición había sido denunciada unas horas antes, fue localizado sobre las diez y media de la noche de ayer por la Policía Municipal de Sestao sumergido en una charca de una profundidad de algo más de un metro.
El cuerpo sin vida de un niño de cinco años de edad fue localizado sobre las diez y media de la noche de ayer por la Policía Municipal de Sestao. El cuerpo del pequeño se encontraba sumergido en una charca de una profundidad de algo más de un metro, ubicada en terrenos de la antigua empresa Aurrera, ubicada en la calle Rivas de la localidad vizcaína. Al parecer, se trataría de una zona habitual de juegos para el menor.
Según ha informado el Departamento vasco de Interior, la desaparición del menor fue comunicada a la Policía local de Sestao sobre las tres y media de la tarde de ayer por parte de sus abuelos, con quienes vivía el pequeño. Al parecer, la víctima había estado jugando con un niño de siete años, quien volvió a su casa, mientras el de cinco años no apareció hasta ser localizado muerto por los agentes.
La Ertzaintza ha abierto una investigación para determinar las causas del suceso, y al pequeño se le practicará la autopsia, si bien los primeros indicios apuntan a que su fallecimiento se ha debido a un desgraciado accidente.