Al menos 88 personas han muerto y otras 43 han resultado heridas al estrellarse un avión de la aerolínea tailandesa de bajo coste One To Go cuando aterrizaba en el aeropuerto de la turística isla de Phuket, al sureste de Tailandia, según han informado fuentes oficiales.
El avión ha aterrizado en medio de una intensa lluvia y se ha deslizado hasta salirse de la pista y estrellarse contra un grupo de árboles y muros. A continuación se han producido varias explosiones, que hicieron que el aparato se partiera en dos y se incendiara, mientras los supervivientes intentaban escapar por las ventanas.
El piloto del avión pidió autorización para aterrizar debido al mal tiempo, el fuerte viento y la lluvia, por lo que parece que en la maniobra perdió la visión de la pista, según ha informado el departamento de Aviación Civil.
"En ningún momento la tripulación dio aviso de que existieran problemas para aterrizar", ha explicado uno de los supervivientes tailandeses ingresados en el hospital Siriraj de Phuket. Entre los supervivientes figuran 12 tailandeses, seis irlandeses, seis británicos, tres australianos, tres iraníes, dos suecos, un alemán y un holandés, según datos facilitados por los diversos hospitales de Phuket.
Muchas de las víctimas mortales han sido localizadas por los servicios de rescate carbonizadas y sujetas a su asiento por el cinturón de seguridad. Las nacionalidades del resto de los supervivientes, entre los que al parecer se encuentran el piloto y el copiloto del aparato siniestrado, no fueron facilitadas por la aerolínea ni por los hospitales.
No hay españoles entre las víctimas
El Ministerio de Asuntos Exteriores no tiene constancia de la presencia de españoles entre los pasajeros del avión. Según ha informado un portavoz del departamento, el cónsul honorario de España en Phuket ya ha tenido acceso a la lista de ocupantes del aparato y no ha encontrado apellidos de origen español entre el pasaje.
No obstante, la embajada española en Tailandia continúa trabajando para tratar de descartar la presencia de ciudadanos españoles entre las víctimas del avión siniestrado.