España ya tiene su tercera medalla en los Mundiales de Osaka. La artífice ha sido la barcelonesa María Vasco, que se colgaba un bronce en 20 kilómetros siete años después de convertirse en la primera mujer española que ganaba una medalla olímpica.
Después de la plata de Paquillo Fernández en la misma especialidad y el bronce de Mayte Martínez en 800, el tercer puesto de María Vasco alcanza ya a cubrir la previsión mínima de medallas que anticipó el presidente de la Federación Española, José María Odriozola.
La plusmarquista española cruzó la meta por detrás de las rusas Olga Kaniskina y Tatyana Shemyakina, señalando con el índice al cielo en recuerdo de su padre, fallecido el año pasado.
Con su séptimo título femenino de marcha en once Mundiales, Rusia consolidó su dominio por medio de Kaniskina, que el año pasado fue subcampeona de Europa, y Shemyakina, y eso que la defensora del título, Olimpiada Ivanova, se retiró lesionada tras dar un par de vueltas a la pista. Kaniskina invirtió un tiempo de 1h 30:09 y aventajó en 33 segundos a su compatriota y en cinco más a María Vasco.
Ruth Beitia, el domingo en la final
Ruth Beitia, en la mejor forma de su vida, luchará este domingo por alguna medalla en salto de altura. La atleta cántabra, que viene de elevar a 2,02 metros su récord de España el pasado día 4 en San Sebastián, ha hecho un concurso perfecto, pasando a la primera 1,84, 1,88, 1,91 y 1,94. Cuatro saltos y a la final.
Se pedían 1,94 metros para entrar en la final y la otra española, Marta Mendía, se quedó en 1,88, cinco centímetros por debajo de su mejor marca del año. La pamplonesa no podrá acompañar a su amiga en la prueba del domingo.