Se va el verano sin canción. Las alarmas atruenan en los despachos de discográficas, radiofórmulas y programadores de variedades televisivas, privados de uno de sus recursos más sufridos y agradecidos. No han faltado, como cada año, candidatos a taladrarnos el cerebro con estribillos facilones y melodías irresistibles. Pero lo cierto es que el trono del rey musical sigue vacío. Ninguna aspirante se ha coronado con claridad como 'la' canción del verano.
En la era de Internet destacan temas e intérpretes más propios de 'frikilandia' que del planeta de la música ligera, que en verano se torna machacona y pegadiza. El incombustible Georgie Dann, con su escatológica 'Mecagüentó', ha sido el mejor colocado, pero ni él ni nadie se ha coronado como rey. Otros aspirantes al cetro han sido la inclasificable 'Micromanía' de Tata Golosa (la de los micrófonos...); el improbable dúo Koala-Manolo Escobar con un 'aggiornado' 'Mi carro' y la inefable 'Ponte el cinturón', de Silvia Padilla, que desde YouTube se expande como un virus.
Ninguna ha alcanzado el trono que ocuparon grandes como 'Opá, yo viazé un corrá', de El Koala; el 'Papi Chulo', de Lorna; y las imbatibles y muy bailables 'Aserejé', de Las Ketchup, y 'La bomba', de King África. Dada la ausencia del rey musical, ¿cabe entonar un réquiem por la canción del verano? Hay división de opiniones entre los expertos conocedores del fenómeno. José María Íñigo sostiene que el fenómeno está agotado, mientras que Beatriz Pécker, José Ramón Pardo y Susana Uribarri creen que estamos ante un bache pasajero y que volveremos a ¿disfrutar? de un megaéxito veraniego.
Pardo, historiador del pop y responsable del sello Ralamala Music, asegura que la canción de verano volverá por sus fueros. El fenómeno «cojea», pero en las últimas temporadas los temas veraniegos han llegado de mundos paralelos en los que manda lo 'friki'. «Procedían de sintonías para anuncios como 'Tengo chopitos, tengo de tó...', de La ONCE, o de la falsa campaña publicitaria 'Amo a Laura', que se creó para Internet», recuerda.
No hay que desesperar. «Nadie ha dado con la fórmula mágica, pero seguro que volverán acertar», apunta Beatriz Pécker, ex directora de Radio 3 y presentadora. Al tiempo. Falta un año.