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Jueves, 23 de agosto de 2007
Un mal golpe estuvo a punto de arruinar la Primera Comuni?n de Haizea Calzada. El pasado tres de junio, despu?s de una ?coqueta? ceremonia en la parroquia de Etxebarri, esta ni?a de 9 a?os se mont? en el coche de sus padres y se dirigieron hacia un restaurante de Artxanda. All? les esperaba el resto de sus familiares para terminar con un gran banquete la celebraci?n que hab?an empezado horas antes. Pero, de pronto, cuando ya se encontraban a pocos metros de su destino, el estallido de los cristales del coche sobresalt? a los cuatro ocupantes del veh?culo. Se trataba de una pelota de golf que entr? por la ventana del conductor, ligeramente bajada en ese momento, para luego atravesar el interior del turismo hasta perforar la ventanilla trasera del lado contrario sin que, ?de forma milagrosa?, ninguno de los ocupantes sufriera da?os personales.

?Confundido y aturdido? por el impacto, Antxon Calzada, el padre de la ni?a, detuvo el coche junto al arc?n para intentar aclarar qu? es lo que hab?a ocurrido. Al bajar se encontr? dos cosas: un ?importante agujero? en una de las lunas traseras de su autom?vil familiar y a ?un hombre de unos 50 a?os? que, a unos 40 metros de distancia, corr?a hacia ellos gritando y agitando los brazos. ?Pod?a haber matado a alguien. Pero no se interes? en ning?n momento por nosotros o por lo que hab?a podido ocasionar. Lo ?nico que hac?a era gritar y repetir que ?l hab?a pagado cinco millones de pesetas para jugar al golf, no para ver pasar coches?, recuerda Calzada.

El suceso ocurri? en un peque?o camino que conduce al restaurante Ormaondo, en un punto que atraviesa el hoyo nueve del campo de golf de Artxanda. ?El hombre insist?a en que ?l ten?a derecho a lanzar la bola, por mucho que nosotros estuvi?semos pasando por ah? en ese momento. No le import? lo que pudo habernos hecho. S?lo repet?a que hab?a pagado cinco millones y que llevaba todo el d?a viendo pasar coches. Yo me fui acalorando. Al ver que no entraba en raz?n pens? en llamar a la Ertzaintza, pero vi que mi hija estaba llorando y no quer?a estropear la fiesta. As? que nos marchamos a comer, pero del enfado que ten?a encima revent? una rueda al aparcar en el restaurante?, explica.

La cosa no qued? ah?. Al d?a siguiente, Calzada subi? hasta el club de golf para pedir que le indemnizasen por los desperfectos que hab?a ocasionado el pelotazo. ?Me dijeron que no me preocupara. Me tomaron los datos y me aseguraron que me llamar?an. Pero no lo hicieron?.

?Esperando disculpas?

Desde entonces sigue ?esperando una disculpa? por parte del club de golf. ?Pero en lugar de eso, el pasado 25 de junio recib? una carta de unos abogados en representaci?n de la sociedad deportiva en la que me ven?an a decir que no era responsabilidad suya, que no me iban a pagar nada porque el accidente no hab?a tenido lugar dentro de sus instalaciones. Nos sentimos ultrajados?, reconoce.

ULTIMAHORA.YA.ST se puso ayer en contacto con responsables del club de golf de Artxanda para conocer su versi?n de los hechos. Las fuentes consultadas no supieron aclarar si existe alg?n tipo de acuerdo que permita el paso de veh?culos hacia el restaurante a trav?s del camino situado en el campo de golf. Tampoco supieron precisar si la titularidad de esa carretera corresponde a la sociedad deportiva. No obstante, fueron rotundos al asegurar que se han pedido ?mil disculpas? a la familia de Haizea y, sobre todo, subrayaron que lo da?os que un jugador pueda causar dentro del campo -al que s?lo se puede acceder estando federado- son responsabilidad exclusiva del seguro del propio golfista. ?Tendr?a que saber a qui?n pedir responsabilidades?, recalcan.
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