La Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial ha decidido suspender de forma cautelar al juez Francisco Javier de Urquía, titular del juzgado número 2 de Marbella, por su presunta implicación en la operación Malaya, el caso de corrupción urbanística y política en la Costa del Sol. El órgano de gobierno de los jueces ha tomado la decisión tras recibir un auto del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía por el que abría un procedimiento penal al juez por los delitos de cohecho y prevaricación.
Así lo ha confirmado a los medios de comunicación el portavoz del CGPJ, Enrique López, aunque no ha explicado los hechos concretos que se imputan a De Urquía porque están bajo secreto de sumario.
La comisión permanente del CGPJ, integrada por cinco vocales, se ha reunido esta mañana de urgencia tras recibir un auto del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, en el que se informaba de la apertura del procedimiento penal a Urquía a raíz de la investigación abierta contra él por su compañero Miguel Ángel Torres, instructor del caso Malaya. Los cinco vocales han acordado por unanimidad suspender cauterlarmente al Juez.
Urquía es instructor, entre otros casos, de la llamada operación Hidalgo, otro operativo llevado a cabo en Marbella, en este caso contra el blanqueo de capitales a gran escala, en la que se ha detenido a 23 personas y se han intervenido 92 millones de euros de 632 cuentas bancarias y 553 propiedades inmobiliarias.
Se trata del segundo juez marbellí implicado en temas de corrupción después de Pilar Ramírez, suspendida de funciones por tres años en 1999 por no abstenerse en un caso que afectaba al Ayuntamiento de Marbella, con cuyo alcalde por entonces, Jesús Gil, su familia mantenía negocios de tipo urbanístico.