Una militar española ha muerto hoy y otros dos miembros del Ejército han resultado heridos en un ataque sufrido por un convoy de vehículos militares en las inmediaciones de al localidad de Shindand, en Afganistán. El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, ha dicho hoy que una mina de alta potencia ha sido la causa de la explosión que provocó la muerte de la soldado.
La fallecida a causa de las heridas provocadas por la explosión de un artefacto es la soldado Idoia Rodríguez Buján, natural de Lugo. Los otros dos heridos, el alferez César Muñoz Pantoja, y el cabo Jorge Liaño del Río, están fuera de peligro según las primeras informaciones transmitidas desde la zona. Los tres soldados viajaban en una ambulancia blindada (BMR) dentro de un convoy formado por otros cuatro BMR que realizaban una misión de apoyo a los equipos italianos (OMLT) que instruyen al Ejército afgano. El suceso ha tenido lugar pasadas las 12.00 horas (hora peninsular española). La ambulancia circulaba en cuarto lugar. En su interior viajaba el equipo médico compuesto por una teniente médico, un alferez ATS, una soldado conductor y un cabo.
A esta hora se está investigando el origen y el método empleado en el ataque aunque todo apunta a que se trata de una mina cuyas características están por determinar aunque era de alta potencia explosiva. La soldado fallecida y los dos heridos ya han sido trasladados a primera hora de esta tarde por un helicóptero a la base española de Herat.
El cuerpo de la militar podría ser repatriados a España en un avión que saldría de Herat mañana mismo. Según ha indicado a Servimedia una fuente del Ejército de Tierra, para repatriar el cadáver de la soldado se podría utilizar el mismo avión que partirá esta noche desde Zaragoza para Afganistán para trasladar a 150 nuevos militares que van a relevar a los allí desplegados.