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Lunes, 19 de febrero de 2007
Billy pasa las horas encerrado en un cuarto de Melwood, la ciudad deportiva del Liverpool. Billy graba y edita v?deos de los rivales para el cuerpo t?cnico y tambi?n maneja el Amisco, un completo programa inform?tico deportivo que nutre de datos a Rafa Ben?tez, su jefe. Billy lleva el cuerpo tatuado con referencias enormes al Liverpool. "Billy lo sabe todo sobre el Liverpool, es una enciclopedia", recuerda Paco Herrera, secretario t?cnico del Espanyol desde el inicio de temporada y que trabaj? los dos ?ltimos cursos en el Liverpool como mano derecha de Ben?tez. Billy, que ve?a los partidos en The Kop, la grada m?s emblem?tica de Anfield, cuando era un cr?o, trabaja desde hace much?simos a?os y representa como nadie el pasado y el presente de un club hondamente arraigado en la tradici?n.

La reciente venta del club a los norteamericanos George Gillett Jr. y Tom Hicks no parece preocupar a los seguidores reds. Dennis, taxista con la licencia n?mero 1.524, adorna su veh?culo con una reproducci?n de la Copa de Europa y presume de haberse hecho seguidor del Liverpool "cuando el equipo jugaba en Segunda". "Si el mundo se mueve, el Liverpool tambi?n debe avanzar", sostiene.

"La tradici?n es important?sima en el Liverpool", conviene Rafa Ben?tez: "Y la tradici?n es ganar", a?ade. "Las victorias pasan, la gloria permanece", avisa un cartel?n al entrar en el museo del Liverpool. "Est? muy bien eso de mantener las tradiciones, pero, ?ha visto el vestuario de Anfield?", avisa un jugador de la Premier. "Estamos en una encrucijada, obligados a crecer para seguir siendo competitivos. Y llevamos a?os de desventaja", asegura Benitez, el 16? m?nager deportivo del Liverpool, fundado en 1892 de una escisi?n del Everton, el otro gran equipo de la ciudad.

Rafa Ben?tez naci? en Madrid, en el barrio de Chamber?, el 16 de abril de 1960, pero no parece que a orillas del Mersey se lo tengan en cuenta. No parece importar que llegara con cuatro espa?oles debajo del brazo: Josemi, N??ez, Xabi Alonso y Luis Garc?a. "Nuestro compromiso fue inmenso desde el primer d?a. Rafa nos dej? claro que no pensaba dirigirse a nosotros en castellano y creo que ese detalle gust? al vestuario", explica Luis Garc?a. "Rafa respeta la tradici?n del Liverpool, pero el club necesitaba mirar al futuro", sostuvo Carragher, el capit?n, en una entrevista hace unos meses.

"Rafa ha entendido perfectamente al club y ha iniciado su transformaci?n decididamente. Desde Bill Shankly, el Liverpool no hab?a sufrido una progresi?n estructural semejante", ha escrito Chris Bascombe, un referente period?stico para la afici?n.

"Cuando llegamos, no hab?a nada. Nada", reconocen ayudantes de Ben?tez. El t?cnico lo explica a su manera: "No estaban cubiertas convenientemente las necesidades de un club moderno", manifiesta. No le falta raz?n: cuando aterriz? en Melwood, la ciudad deportiva que impuls? el franc?s G?rard Houllier, no exist?a ni un banco de datos sobre futbolistas que jugaran fuera de la Premier, ni un quipo de ojeadores ni siquiera una antena parab?lica: "Ve?amos los partidos que emite Sky en Inglaterra". Ahora se aprecian al menos siete antenas parab?licas: "Grabamos casi 70 partidos a la semana".

El t?cnico madrile?o ha cambiado los horarios, controla los men?s, ha prohibido el consumo de Coca-Cola -la cerveza la erradic? su antecesor, Houllier- y, sobre todo, ha dotado a Melwood de un organigrama m?dico del que carec?a. "Si te lesionabas, lo ten?as claro. Era un drama", reconoce un jugador espa?ol.

Siendo el cambio estructural trascendental para el Liverpool e importantes los cuatro t?tulos, incluida la Copa de Europa, que Ben?tez ha dado al club en tres a?os, no es eso lo m?s llamativo de la gesti?n del t?cnico. El flujo de jugadores que han pasado por el primer equipo es impresionante. Cuesta hacer las cuentas, pero en tres a?os salen m?s de cincuenta futbolistas, algunos de dudoso nivel. "Tuvimos que cambiar al equipo para hacerlo competitivo", explica Ben?tez. "Supongo que nos habremos gastado m?s de 80 millones de euros, poco comparado con otros equipos", dice antes de aclarar que el Liverpool pelea en inferioridad: "El Chelsea o el Arsenal tienen una capacidad econ?mica que nosotros no podemos ni so?ar. Ellos compran lo que quieren y pagan lo que les piden", se defiende Ben?tez, que espera que la construcci?n del nuevo campo ayude a mejorar ese aspecto.

John Aldridge, que pis? antes The Kop que el c?sped de Anfield y que termin? metiendo goles para la Real Sociedad, es uno de los muchos veteranos que defiende la gesti?n de Benitez. "Es un gran entrenador, met?dico y respetuoso con la tradici?n. Ha entendido lo que significa el Liverpool y est? haciendo un gran trabajo", asegura apoyado en la barra del Aldo's Place, su pub en el centro de Liverpool. "Le valoramos mas all? de los t?tulos", dice Ian Rush, otro mito; "est? muy preparado."

Consciente del peso de la tradici?n, Ben?tez ley? la biograf?a de Shankly nada m?s aterrizar en Liverpool. Despu?s se la regal? a su esposa. "Toma, para que sepas donde estamos", le dijo. A Ben?tez no le ha dado por limpiar la cocina cuando su equipo pierde como hac?a Shankly. "Yo s?lo limpio la nevera", bromea, pero ha sido sensible cuidando detalles tan t?picos como la habitaci?n de las botas, donde Shankly tomaba el t? con sus ayudantes y Ben?tez recibe tras los partidos a los entrenadores rivales. S?lo el portugu?s Jos? Mourinho se ha negado a pisar el m?tico rinc?n de Anfield.

Respetado tanto por los m?ticos ex futbolistas como por los nuevos propietarios del club, el gran dolor de cabeza de Ben?tez es la cantera. "Tenemos un problema con eso. Hay una vieja ley que nos impide fichar jugadores menores de 16 a?os que vivan a una hora de Liverpool. Adem?s, por un lado tenemos el mar. As? que a?n es m?s dif?cil", explica Ben?tez tratando de justificar por qu? desde Owen, Carragher y Gerrard no ha subido ning?n canterano al primer equipo. Cuando lleg?, Rick Parry, el director general, le avis?: "The Academy no se toca".

"T?cnica, actitud, velocidad y equilibrio", se lee nada m?s entrar en las impresionantes instalaciones para los jugadores de entre 8 y 17 a?os, que albergan diez campos de juego, uno cubierto. Steve Heigway, jugador de los 70, dirige The Academy. El a?o pasado, con un equipo liderado por el catal?n Roqu?, los juveniles ganaron la Copa por segunda vez en su historia. "Sus m?todos son obsoletos", dicen en Melwood. Como s?lo aceptan ingleses, Ben?tez ha creado un poder paralelo, el Liverpool B, donde hace y deshace fichando y vendiendo jugadores sub 20.
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