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Domingo, 14 de enero de 2007
Un pedazo de la tarta de los veinte millones de empleados en Espa?a ni huele las cuatro cifras al cobrar cada mes. Es la cara m?s triste de una vida laboral en la que los estudios y la cualificaci?n han perdido valor de mercado. Ocho historias de personas que sue?an ?con llegar a ser ?mileuristas?! O m?s?

El pasado mayo, una firma de ropa, Desigual, ofrec?a un 20% de descuento en sus prendas si el comprador ganaba menos de 1.000 euros al mes. ?nico requisito: presentar la n?mina acreditativa. Y bingo para el creador de tal campa?a de marketing. El recordatorio de esa curiosa Semana del mileurista hace escapar a Victoria una sonrisa agridulce. ?Creo que en Granada hay tres o cuatro tiendas de esa marca, pero no tuve tiempo de pasarme?. Su marat?n cotidiano comienza a las seis y cuarto de la ma?ana. A las siete coge un taxi hasta la estaci?n de autobuses. Ha echado cuentas y le sale m?s rentable que el ?nico coche familiar lleve a su marido al trabajo. El destino del madrug?n es la Universidad de Granada, a 146 kil?metros de su residencia, donde ejerce como profesora asociada a tiempo parcial. Hoy no ha podido reagrupar sus clases en un solo d?a, pero tiene suerte y consigue cama en un colegio universitario por 60 euros con comida incluida.

Hace dos semanas tuvo que costearse un hotel. ?Granada es muy tur?stica y no es f?cil encontrar chollo de ?ltima hora?, dice. Esta docente, que prefiere ocultar el nombre de su departamento, cobra 500 euros al mes por 18 cr?ditos semanales lectivos. Un titular gana 2.000 euros por 24 cr?ditos. Victoria tiene que pagar adem?s 204 euros de aut?nomos, porque as? lo exige la legislaci?n en el caso de los profesores asociados. Ella es traductora, doctora en otra especialidad, tiene dos masters homologados y un curso de experto. Gana 296 euros al mes restando el pago de aut?nomos y sin descontar el transporte, la manutenci?n y la hipoteca de 700 euros mensuales, que soporta gracias al sueldo de su marido, tambi?n profesor. Ambos tienen 35 a?os. ?Ahora ya sabes por qu? no tengo hijos?, relata preocupada porque la Universidad de Granada pueda tomar represalias contra ella por contar su historia en este reportaje. Aparte de las horas de investigaci?n, seminarios y publicaci?n de art?culos, completa su sueldo con trabajos de traducci?n para particulares. Ella, como muchos otros profesores asociados, lleva a?os (Victoria, siete) esperando conseguir el favor del director de su departamento para que convoque su plaza por oposici?n, mientras que ve c?mo alumnos suyos consiguen, con menos expediente, su plaza de titular. ?En otros pa?ses, como Inglaterra o EE UU, el acceso al funcionariado no precisa pasar por oposiciones y se hace por concurso de m?ritos. Un m?dico elegido a dedo puede llegar a matar. Un profesor titular elegido a dedo y sin los conocimientos adecuados no ense?a. Y eso repercute, mucho m?s que en mi bolsillo, en la formaci?n futura de la sociedad?, aclara Victoria.

?Ser? que el sistema educativo espa?ol es una f?brica de aspirantes a mileuristas? La OCDE ?organismo que agrupa las 30 econom?as m?s desarrolladas del mundo? suspende a Espa?a cuando se?ala que es el ?nico pa?s miembro en el que una carrera universitaria no aumenta las posibilidades de encontrar un buen trabajo. Y, por si fuera poco, la tasa de paro entre titulados universitarios de 25 a 34 a?os es del 11,5%, una de las m?s altas de Europa, que se sit?a en un 6,2 %, frente al 6,5 % de 2005, seg?n el Eurydice. No en vano, un sondeo del Instituto de la Juventud (Injuve) revela que el empleo de la gente joven se caracteriza por ?la pobre relaci?n entre el empleo y la formaci?n, la marcada temporalidad en la contrataci?n y por ser trabajos que se consiguen a trav?s de redes familiares y de amigos?.

?La teor?a era sencilla: a m?s educaci?n, m?s sueldo?, apunta el marido de Victoria. ?El bajo salario engendra vivienda precaria, retraso en la maternidad, deudas, pagos aplazados y, sobre todo, la consiguiente depresi?n por haberse formado para nada?. Estad?sticamente, la horquilla salarial va desde los 12.903,30 euros de media anual de los trabajadores sin estudios a los 32.997,45 euros de los licenciados, ingenieros superiores y doctores. El caso de Victoria y sus flamantes t?tulos acad?micos no encaja con las medias del Instituto Nacional de Estad?stica (INE). Y ella no es la ?nica.

En el foro de www.mileuristas.es, Ram?n Sang?esa, uno de los fundadores del popular site, arenga: ?El t?tulo universitario no garantiza, como as? fue para los padres de los mileuristas, una mejor ubicaci?n profesional. Las empresas premian competencias y no t?tulos. Y nuestro sistema educativo no acaba de dar lo primero?.

En este rinc?n virtual abundan los llamados JASP. Es decir, ?j?venes aunque sobradamente preparados?, que se enfrentan con poco m?s de 166.000 de las antiguas pesetas a alquileres, a hipotecas con un Euribor merodeando el 4%, a un IPC siempre latente, a empleos precarios para los que su titulaci?n se considera, pero no se retribuye? Unos los ven como ni?os de pap?, quejicosos aunque conformistas, con una vida de eternos estudiantes en pisos compartidos o en casa de sus progenitores, utilizando sus escuetos salarios para sus gastos (que van del coche al port?til, pasando por los veranos multiaventura) y sin verdaderas ganas de luchar por un cambio. Otros opinan que son la joven cartera de valores que el pa?s est? dejando desperdiciar.

Y no hablamos s?lo de fuga de cerebros. ?El empleo precario atocina y engendra mediocridad. Esto repercute en todos, no s?lo afecta a mi bolsillo?, puntualiza Irma Beneras, licenciada en Ciencias de la Informaci?n y teleoperadora con 872 euros en n?mina mensual. Con 39 a?os, ni siquiera gana los mil euros. El fen?meno mileurista ha destapado casos como el de Irma o el de Victoria: abundan hasta los aspirantes a las cuatro cifras. Aquellos que al abrir sus n?minas cada mes exclaman en silencio: ??Ojal? llegase yo a mil euros! El ?ltimo sondeo de opini?n del Injuve en 2006 revela que del 39% de los j?venes que se dedican en exclusiva al trabajo, s?lo la mitad disponen de ?independencia econ?mica suficiente?. Irma se sorprende: ?No entiendo c?mo se manejan estos datos y a nadie le pitan los o?dos?, exclama.

Madrid es la tercera provincia espa?ola en la que a los j?venes les cuesta m?s acceder a una vivienda libre, ya que ?sta supone el 79,6% del total de su sueldo, seg?n el Observatorio Joven de la Vivienda. Carmen S?nchez, fil?loga de 36 a?os metida a teleoperadora por 820 euros al mes, no conoc?a la estad?stica, pero la padece. Acaba de volver del trabajo y sube algo de compra a un tercero sin ascensor situado en la barriada de San Juan, en Vic?lvaro (Madrid). ?He tenido suerte. Me independic? de mis padres con 34 a?os gracias a que mi novio ten?a esta casa. Siempre hay algo que te salva, y la rueda sigue sin que el sistema se modifique?, puntualiza. La encuesta sobre condiciones de vida en Espa?a en 2005 asegura que se considera pobre al que recibe menos de 530 euros netos al mes. La cifra, discutida por algunos expertos, no difiere mucho del salario m?nimo en Espa?a: 540 euros. Por esta sencilla regla, Carmen, antes de independizarse, estaba rozando la pobreza; Victoria es pobre y da un empuj?n a su escueto salario gracias a traducciones freelance. La misma tabla de salvaci?n de Irma, que completa su sueldo con trabajos de fotograf?a. ?Los pobres del siglo XIX y principios del XX (los obreros con cualificaci?n, los agricultores o los ancianos) pertenecen a la sociedad que desaparece. Los nuevos pobres de hoy en d?a son los j?venes?, escribe el soci?logo franc?s y profesor de ciencias pol?ticas Louis Chauvel. Por cierto, casi un 20% de la poblaci?n espa?ola, quinta econom?a europea, vive por debajo del umbral de la pobreza. En el saco de los aspirantes a mileuristas conviven ancianos, padres de familia y sus preparados cachorros. Aunque la pobreza tambi?n tiene sus clases. Mart?n Carrillo, que vive en un piso compartido en Barcelona y es pasante en un bufete de abogados, lo explica. ?Gano 750 euros, gasto 250 en alquiler, 180 en la letra del coche, 200 del port?til, y tiemblo cuando la Visa llega, pero no me considero pobre porque tengo el colch?n de mis padres. Me intento abrir camino, pero siempre puedo volver a casa?, resuelve.

La historia de los que ans?an mil euros no difiere de la de los mileuristas. Nacieron entre 1965 y 1980, sortearon las crisis econ?micas de 1974 y 1992 y se aprovecharon de una aparente bonanza econ?mica (seg?n la Encuesta de Poblaci?n Activa, en 1995 hab?a 12 millones de personas con empleo. Diez a?os despu?s, la cifra se eleva a 20,9 millones). Los soci?logos coinciden: se generaron demasiadas expectativas para una generaci?n que encadena contratos precarios no relacionados con su formaci?n acad?mica. ?Hoy, a mi hijo no le dir?a que estudiase, sino que se hiciera comercial??, barrunta decepcionada Carmen S?nchez. Dentro de la reforma del mercado laboral, el pasado 1 de julio entr? en vigor un plan de choque con ayuda durante cuatro a?os por trabajador para que el empresario convierta los contratos laborales en indefinidos. Estas bonificaciones, con caducidad el 31 de diciembre de 2006, han disparado la contrataci?n indefinida. ??Bravo! La generaci?n mejor preparada de la historia de Espa?a consigue contrato fijo porque hay una ley que bonifica al empresario, no por el reconocimiento de nuestros m?ritos?, comenta Salom?n Aguado, actuario ganador en 2001 del Primer Premio Nacional Fin de Carrera al Mejor Expediente Acad?mico. Su indignaci?n le llev? a apuntarse a la Asociaci?n de Becarios Precarios de Madrid por aquello de ?la uni?n hace la fuerza?.

La sobreabundancia de universita- rios sin un mercado real y la falta de convenios laborales entre la empresa privada y la universidad parecen ser la causa de los bajos salarios para seis de los ocho protagonistas de este reportaje. ?Uno de los principales problemas del mileurismo es que en la empresa privada no valoran los conocimientos del universitario. Consideran que no les son ?tiles y, por tanto, no tienen por qu? pagarlos. Sin embargo, en los pr?ximos a?os las empresas espa?olas van a tener que evolucionar para adaptarse a los nuevos retos que impone una econom?a globalizada?, coinciden.

El resto de la culpa se lo llevan el euro, una inexistente reforma del mercado laboral y el alucinante precio del ladrillo patrio. Seg?n un estudio del IESE Business School, los sueldos de los espa?oles no han crecido respecto a lo que se ganaba all? por el a?o 1997. El salario medio, situado en 1.557 euros brutos, es una cifra similar a la de hace nueve a?os. La consecuencia es que el poder adquisitivo se rebaja y se rebaja. El IESE indica que a comienzos de 2007, el ritmo de creaci?n de empleo representar? ?la menor incorporaci?n de trabajadores de los ?ltimos cuatro a?os?. ?Por qu? Espa?a engendra tanto mileurista? ?Qu? pasar? cuando los padres de los mileuristas se jubilen? ?D?nde estar? el colch?n?

Ignacio Prat: ?Mi futuro es bastante incierto?

37 a?os. Estudi? hasta BUP y trabajaba en hosteler?a en turno de noche, pero se ha separado y ha tenido que cambiar de ciudad para vivir con sus padres y afrontar el cuidado de su hijo, de 10 a?os, al que considera ?su gran fortuna?. Cobra 750 euros

al mes de prestaci?n por desempleo. ?Dicen de los ?mileuristas?, pero ?ojal? hoy fuera yo uno de ellos! Mi futuro es bastante incierto. Intentar? optar a alg?n piso de protecci?n oficial, pedir? beca para los estudios de mi hijo, y desde el paro me han ofrecido un curso de t?cnico inform?tico para reciclarme?.

Irma Beneras: ?Con 1.400 euros al mes, yo vivir?a bien?

39 a?os. Espa?ola de origen ecuatoriano. Licenciada en Ciencias de la Informaci?n. Trabaja en ?telemarketing? 37 horas semanales y dos s?bados al mes. Sueldo: 872 euros. Paga hipoteca de 300 euros al mes por un piso de 40 metros.

??Para vivir bien??, Irma sonr?e, ?1.400 euros al mes, no estar?a mal. Ganar 1.000 ser?a un primer paso. Me permitir?a pagar sin apuros mi hipoteca de 300 euros, sacarme el carn? de conducir y comprar un coche, porque mi trabajo est? a una hora y cuarto de mi casa en transporte p?blico. Mi sueldo son 872 euros, incluye las pagas extras prorrateadas, y no creas que un supervisor cobra mucho m?s. Me tengo que pagar la comida aparte y acabo comprando todo a plazos. Vivir con menos de 1.000 euros en una ciudad como Madrid es una locura. No te permite ahorrar y el ?nico secreto es autolimitarte: pocos extras y pocas vacaciones. Por mi trabajo en gesti?n de cobros tengo mucho contacto con gente que vive por encima de sus posibilidades. Conozco miles de historias de coches que se quedan en la segunda letra?. A Irma le ha costado mucho dar cada paso. ?En Ecuador trabaj? muy duro tres a?os s?lo para comprarme el billete de avi?n a Espa?a. En Madrid empec? cuidando ni?os de interna y logr? terminar mis estudios en la Universidad Complutense ganando 600 euros al mes. Luego compart? piso seg?n me sal?an trabajos de comercial, y hace cinco a?os compr? este estudio, que en origen era un local. Mi sueldo lo completo con trabajos de fotograf?a, gracias a este extra me puedo permitir vacaciones. Las devoluciones de Hacienda tambi?n facilitan las cosas?, sonr?e. Irma lleva dos a?os con un contrato de obra y servicio. ?Al tercero me hacen fija o me echan a la calle. Los trabajos mediocres conllevan sueldos mediocres. Muchos empleos como el m?o no reciben formaci?n espec?fica antes de empezar. Mucha gente tiene que aprender a fuerza de errores. La precariedad laboral engendra gente de paso, muchas veces con una buena formaci?n y aptitudes. ?Mi sue?o? Ser fot?grafa aut?noma. ?Tan descabellado es aspirar a trabajar en lo que te has formado??.

Salom?n Aguado: ?Siendo becario, los bancos no me daban ni los buenos d?as?

29 a?os. Diplomado en Ciencias Empresariales y licenciado en Ciencias Actuariales y Financieras. En 2001 fue primer premio Nacional Fin de Carrera al Mejor Expediente Acad?mico. Es actuario e investigador en la Universidad Polit?cnica de Madrid. Gana 995 euros al mes.

?Con esas notas no tendr?s problemas?. ?sta es la frase que m?s ha o?do Salom?n desde que en 2001 recogi? el Primer Premio Nacional al Mejor Expediente Acad?mico. ?Ha pasado un lustro y no he dejado de trabajar, pero por primera vez llevo seis meses cotizando a la Seguridad Social. He ganado derechos sociales, pero he perdido la condici?n de mileurista y me he quedado a las puertas de las cuatro cifras. En este tiempo he hecho de todo y, curiosamente, obtuve uno de mis primeros trabajos, como responsable de producci?n en una siderometal?rgica, gracias a un contacto familiar. Mi expediente sirvi? de poco. Tras dar varios tumbos, en 2003 me rescat? el vicedecano de la Universidad Carlos III y entr? en la Escuela de Agr?nomos como actuario para una investigaci?n sobre seguros agrarios. Hoy no llego a 1.000 euros, pero cotizo y la sociedad te hace sentir como si te hubieran tocado con la varita m?gica; llegas a pensar que el trabajo es un privilegio, no un derecho. Mi jefe me pide que conf?e en ?l y, de momento, me ha asegurado un contrato hasta que obtenga el t?tulo de doctor. He descartado estudiar una oposici?n: no me puedo permitir el lujo de dejar de trabajar para ocuparme de eso. Si no sacas un buen n?mero, no merece la pena. La competencia es brutal?, matiza. Salom?n vive con sus padres en Pinto (Madrid) y contribuye a la econom?a familiar con parte de su sueldo. Est? soltero y se ha lanzado a la aventura de comprar vivienda. ?En una cooperativa. Al bajo sueldo se une la barrera de no tener pareja. Comprar solo es una locura, pero debo aprovechar mi contrato. Cuando era becario, en los bancos no me daban ni los ?buenos d?as?. Llegar a 2.000 euros ser?a fabuloso, pero para una vida digna, de acuerdo con mi titulaci?n actual y cuatro a?os de experiencia, lo apropiado ser?an al menos 1.500?.

Marina Molina: ?Los t?tulos no garantizan un buen sueldo?

19 a?os. Posee el graduado escolar. Trabaja de cajera de supermercado con una jornada

de 16.30 a 21.30, s?bados incluidos. Vive con sus padres y quiere el dinero para salir

y pagarse el carn? de conducir. Gana 541 euros al mes.

?En mi trabajo, nadie llega a los mil euros, ni siquiera los supervisores. Creo que ni haciendo 40 horas semanales llegar?a a esa cantidad?, dice Marina, que lleva siete meses de cajera en una gran superficie. Su trayectoria no es distinta de la de sus otros compa?eros de colegio. ?No todos han hecho selectividad, y conozco mucha gente que prefiere empezar ya a trabajar para pagarse sus gastos. No creo que los t?tulos acad?micos sean una garant?a para conseguir un buen sueldo?, dice mirando c?mplice a una amiga. Tras pasar por varios comercios, ha conseguido un contrato indefinido y alguna ventaja, como un descuento de un 10% en compras, ?aunque mi familia no lo usa porque en este supermercado no se permite el pago aplazado?, recalca. A Marina le gustar?a ganar m?s porque ?manejamos dinero a diario, y eso es una responsabilidad que no se paga. Como primer trabajo, pienso que est? bien lo que hago, e intento compatibilizarlo con los estudios, pero es muy duro. Llego a casa despu?s de las diez de la noche y bastante tengo con preparar el carn? de conducir. Preferir?a trabajar en una perfumer?a como esteticista, pero no he estudiado nada relacionado con eso. Me lo tengo que plantear. Si fuera mileurista, me podr?a permitir pagarme un Hyundai Coup?. En mi casa soy la peque?a de tres hermanos. Mi hermana ha estudiado mucho, por todos, y tampoco gana una millonada; mi hermano es mec?nico y vive con mis padres. Yo creo que ser? la primera en independizarme?.

Carmen S?nchez: ?Hay muchas carreras sin un mercado laboral real?

35 a?os. Licenciada en Filolog?a Hisp?nica. Trabaja en administraci?n y atenci?n

telef?nica 40 horas semanales. Gana 820 euros con pagas prorrateadas. Vive con su pareja en el piso de ?l.

?No me arrepiento en absoluto de haber estudiado filolog?a hisp?nica. Pero no me ha servido laboralmente. Te valoran que tengas carrera, porque se supone que si trabajas de cara al cliente, como es mi caso, tienes una formaci?n a?adida y sabes expresarte mejor. Lo valoran, pero no se retribuye. De hecho, en mi departamento hay un buen porcentaje con carrera superior. Si volviera a empezar? suena triste, pero quiz? no estudiar?a?. Carmen trabaja en una empresa de distribuci?n de material de oficina en recepci?n de pedidos y coordinando la labor de los comerciales. Despu?s de varios cursos de formaci?n, se cans? de buscar trabajo como documentalista y encontr? un hueco en la atenci?n telef?nica. ?Parad?jicamente, cuenta m?s la experiencia que la formaci?n acad?mica. Mi trabajo actual no es s?lo coger el tel?fono. Ser resolutivo, coordinar con eficacia, ser conciso y ser la cara, frente a clientes y comerciales, de tu empresa deber?a estar mejor remunerado. Me gusta mucho mi trabajo, pero me dan palmaditas en la espalda y no me suben el sueldo. He ahorrado porque hasta hace dos a?os viv? con mis padres e invert? en un apartamento en Alicante por el que pago 300 euros al mes. Creo sinceramente que tendr?a que cambiar el sistema. Si alguien funciona, estimul?mosle con un salario digno. En Espa?a tenemos un sistema educativo err?neo. Por un lado, se ha abierto la veda de la educaci?n y es fabuloso. Pero tambi?n hay muchas carreras sin un mercado laboral real.

Todav?a recuerdo cuando me present? a una oposici?n para auxiliar de biblioteca. Eran 25 plazas y 6.000 candidatos. Si la empresa privada no fomenta cuidar sus archivos, como se hace en Europa, y la Administraci?n no crea plazas, ?para qu? han creado una carrera de documentalista? Y esto es s?lo un ejemplo?.

Sheila Garc?a: ?Mi profesi?n funciona con contactos, y yo no tengo?

23 a?os. Licenciada en Psicolog?a. Trabaja como promotora y se paga un ?master? en psicolog?a en situaciones de riesgo y cat?strofes naturales. Gana una media de 576 euros.

?Sab?a que cuando terminase la carrera, nadie me iba a estar esperando para contratarme?, dice serena esta aspirante a psic?loga cl?nica con la licenciatura a?n caliente bajo el brazo. ?Mi profesi?n funciona con contactos, y yo no los tengo. He escalonado los curr?culos y, de momento, me he metido en una agencia de promociones. Ya he trabajado como azafata en supermercados, presentaciones de videojuegos y promociones del carn? joven. No es mi objetivo, pero no quiero apalancarme en casa de mis padres, como les est? pasando a algunos compa?eros. ?Por qu? no opto a trabajos de psicolog?a? Porque se asimilan a voluntariado y no se cobra con la excusa de que consigues experiencia. El gran problema de los licenciados en Psicolog?a es el voluntariado, que impide la contrataci?n de verdaderos profesionales del sector. Nuestra sociedad no tiene claro que el apoyo psicol?gico exige profesionalizaci?n para poder ejercerlo con efectividad. Muchos de mis compa?eros de promoci?n han acabado siendo becarios en los departamentos de recursos humanos, yo conf?o en que saldr? adelante. Gracias a que a?n vivo con mis padres, puedo invertir mi sueldo en un diploma de posgrado en salud mental en situaciones de violencia pol?tica y cat?strofes. El resto del dinero lo ahorro. Hoy por hoy, si al menos fuera mileurista, me podr?a permitir comprar m?s libros para mi formaci?n, ahorrar m?s y viajar, ahora que soy joven. La hipoteca la descarto. Con mil euros, no nos enga?emos, es una locura ponerse a comprar vivienda?.

Marcos Pita: ?Un investigador rara vez supera los mil euros?

28 a?os. Doctor en Qu?mica. Despu?s de varios trabajos precarios, le han ofrecido

empleo en una universidad de Estados Unidos con un sueldo de 2.200 euros.

Su media de n?mina en Espa?a: 962 euros. Vive con su madre.

Marcos ha desistido. Trabaj? como investigador en el Instituto de Cat?lisis del Centro Superior de Investigaciones Cient?ficas en Madrid; pas? tres meses en Holanda y otros tres en Suecia terminando el doctorado. En junio consigui? el t?tulo, y durante los cinco a?os de tesis doctoral ingres? una media de 962 euros al mes con impuestos incluidos. ?Un investigador rara vez supera los mil, y en la mayor?a de los casos ni los alcanza. Por suerte, gracias a mis jefes en Suecia y en Espa?a he conseguido un contrato posdoctoral, de uno a cuatro a?os, en la Universidad de Clarkson. All? podr? terminar mi investigaci?n en s?ntesis de nanopart?culas. Me pagan unos 2.200 euros al mes y dicen que alquilar un chal? sale por unos 600. El cambio de vida es considerable y estoy decidido a emigrar?, dice este joven que es vicepresidente de la Asociaci?n de Becarios Precarios de Madrid. ?Me apunt? a la asociaci?n porque me iban a subir el IRPF de la beca. S?lo contamos como trabajadores para lo negativo. En teor?a, ?bamos a tener derecho a bajas laborales desde junio, pero va todo muy despacio. Los becarios de investigaci?n no tenemos desempleo al acabar y te puedes pasar a?os en un departamento. Por no hablar de bajas de maternidad. En Suecia, a las embarazadas becarias se la alargan dos a?os?. En cuanto a la vivienda: ?Es inviable derivar un 80% del sueldo a su compra, y tampoco se fomenta el alquiler joven? Tras una relaci?n de pareja he vuelto a casa de mi madre; era imposible alquilar solo?.
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