Agentes de la Ertzaintza han desalojado a primera hora de la tarde las instalaciones del aeropuerto de Bilbao, en el municipio de Loiu, tras recibir una llamada que avisaba de la colocación de una bomba en nombre de ETA. Mientras tanto, la Ertzaintza continúa rastreando un aparcamiento de Atxondo (Vizcaya), donde ha encontrado esta mañana una mochila con 20 kilos de nitrato amónico y más material para la elaboración de explosivos como polvo de aluminio, detonadores y temporizadores. Este nuevo hallazgo se ha producido en las cercanías del lugar donde ayer localizó un bidón con 100 kilos de amonal al que sólo le faltaba añadir el sistema detonador para convertirse en una bomba.
El nitrato de amonio se usa para la preparación del amonal -un tipo de explosivo-. Según han explicado fuentes de la lucha antiterrorista, el material para fabricar bombas estaba esparcido por las cercanías del aparcamiento de Atxondo donde también fue localizado ayer un turismo con la matrícula doblada. Agentes de la Ertzaintza siguen rastreando la zona, apoyados por perros adiestrados para tratar de localizar nuevas partidas de material que pudieran permanecer ocultas en la zona.
Todos estos hallazgos están relacionados con el comando de miembros legales de ETA (no fichados) que montó el zulo hallado en la cercana localidad de Amorebieta el 23 de diciembre. Según la investigación, los terroristas huyeron a Francia al ser descubiertos por la Ertzaintza.
El departamento de Interior del Gobierno vasco ha explicado que todas las hipótesis sobre el destino de los explosivos están abiertas. Según Interior, en el estado actual de las investigaciones no se
puede saber si los explosivos estaban destinados a un atentado contra edificios o contra personas, ni el lugar donde los terroristas pensaban instalar la bomba ni el día que tenían previsto para ello. "Hay muchas líneas de investigación abiertas, y cada uno puede darles el valor que quiera", han dicho fuentes de la Consejería.