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Mi?rcoles, 30 de agosto de 2006
Jordi Hereu (Barcelona, 1965) ser? el pr?ximo alcalde de Barcelona, en sustituci?n de Joan Clos, designado nuevo ministro de Industria. Hereu ocupaba ahora diversos cargos en el Consistorio: concejal del distrito de Sant Andreu, responsable del ?rea de Movilidad y, sobre todo, portavoz municipal desde el pasado abril, cargo en el que sustituy? a Ferran Mascarell, nombrado consejero de Cultura por Pasqual Maragall.

Hereu "es el m?ximo representante del partido en el consistorio y se le vaticina un gran futuro". Con esta expresi?n sucinta se defin?a al futuro alcalde de Barcelona en una nota al principio del presente mandato. Hasta entonces, hab?a sido concejal de Les Corts, un distrito en el que los socialistas han perdido casi por norma.

Tras las ?ltimas municipales de 2003, Hereu pas? a una zona menos complicada: el distrito de Sant Andreu. Asumi? tambi?n Movilidad y Seguridad y, finalmente, se convirti? en el portavoz del Ejecutivo municipal, al marchar Ferran Mascarell al Gobierno catal?n en la pen?ltima de las crisis de los ejecutivos de Pasqual Maragall.

Hereu (palabra catalana que significa "heredero") es un hombre del aparato del PSC. Su nombramiento como portavoz ya prefiguraba que entraba en la lista de alcaldables. En realidad, llevaba meses en ella. La novedad fue que en ese momento (abril pasado) se promocionara tambi?n a Carles Mart?, concejal del distrito de Ciutat Vella, entreg?ndole la concejal?a de Cultura. Con ello se prefiguraba la posibilidad de que Hereu tuviera un rival, dado que Mart? contaba tambi?n con apoyos dentro del partido. A la postre, no ha habido siquiera pugna, como tambi?n ha ca?do en saco rato la propuesta de que fuera Xavier Casas, primer teniente de alcalde y mano derecha de Clos, quien asumiera la alcald?a.

Se trata de aprovechar los meses que quedan hasta las elecciones para que Hereu frag?e en el imaginario popular barcelon?s. Porque hoy por hoy es un completo desconocido. "Eso no importa", reflexionaba ayer un dirigente del PSC: "Si hemos podido hacer que a Montilla lo conozca toda Catalu?a en dos meses, tambi?n se puede lograr que Barcelona sepa qui?n es Hereu con m?s de medio a?o por delante". El ascenso de Hereu a la alcald?a significa la desaparici?n de personajes singulares en la pol?tica catalana. La m?xima representaci?n de este tipo de pol?tico ha sido Maragall, a quien algunos socialistas llamaban en privado "El Pr?ncipe". Su caracter?stica era la independencia personal respecto al partido, a veces con decisiones que hac?an chirriar el aparato del PSC. Joan Clos, sin haber mantenido nunca la misma distancia respecto al aparato del PSC, era heredero de la independencia maragallista. Clos creci? en el ayuntamiento con Maragall, fue su mano derecha y acab? sucedi?ndole a propuesta del propio Maragall.

Que Clos no ten?a las manos tan libres qued? en evidencia en la ?ltima crisis municipal, cuando aprovech? el nombramiento como consejero de Cultura de Ferran Mascarell -quien tambi?n sonaba como candidato a sustituir a Clos- para forzar la marcha de dos concejales que no eran del partido y que figuraban en las listas como "cuota del alcalde" y sustituirlas por dos socialistas, para decirlo en palabras de un dirigente del PSC. Fue un gui?o de Clos al aparato en un momento en el que se sent?a cuestionado. Las encuestas llevaban tiempo se?alando descensos en la popularidad del alcalde y lo que para el partido era m?s grave, su ca?da hab?a empezado a arrastrar a los socialistas a la baja.

La marcha de Clos, que casi coincide en el tiempo con la marcha de Maragall, deja Catalu?a sin barones. Todo el poder pasa al partido, como ocurre en otros partidos socialistas europeos. Para aspirar a un cargo en el PSC empieza a ser apreciado el haberse batido el cobre en las agrupaciones. Hereu es licenciado en Administraci?n y Direcci?n de Empresas por ESADE, la potente facultad privada impulsada por los jesuitas, hoy integrada en la Universitat Ramon Llull. Est? casado y tiene dos hijos.

Es un hombre de talante afable, serio y sin aristas, lo que hace que se mantenga buenas relaciones con sus compa?eros de consistorio, incluidos los aliados (Iniciativa per Catalunya Verds y Esquerra Republicana) y tambi?n con la oposici?n municipal. Como concejal de Movilidad ha puesto en marcha sin tensiones el ?rea verde, zona de aparcamiento reservada a los residentes que pagan una cantidad simb?lica (un euro por semana), como f?rmula para agilizar el tr?fico en el centro de la ciudad.

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