La vocalista de El Sueño de Morfeo, Raquel del Rosario, y el piloto de Fórmula Uno, Fernando Alonso, se conocieron durante una entrevista en el programa El Larguero de la cadena SER. Desde entonces nunca se han separado. Me cuentan que en aquel espontáneo encuentro saltaron las chispas del amor, y sus miradas no dejaron de entrelazarse. Ambos sintieron una atracción visceral que parecía incorruptible. Fue un flechazo en toda regla, que ahora se ha truncado. Como reza la canción, Se nos rompió el amor de tanto usarlo.
Su bella historia de amor se ha convertido, de golpe y porrazo, en un recuerdo de alcoba. Pese a que se comentara que estaban planeando una boda a todo gas, la pareja no atraviesa por uno de sus mejores momentos. Anclada en una crisis más que profunda, el asturiano se ha desprendido del anillo de pedida y reflexiona sobre sus sentimientos.
Los familiares más cercanos a Alonso cuentan que el exitoso piloto y la cantante no viven plenamente su amor desde su última carrera en Alemania, pero no han perdido el contacto. Muchos se preguntan sobre el futuro de la boda, que parecía más que planeada, y que pese
a que ellos aseguraron ante los medios que todo era un invento de la maligna prensa del colorao, lo cierto es que las voces más cercanas a la pareja no dudan en asegurar que al menos lo meditaban en voz alta. La revista Diez Minutos publicaba que las respectivas familias habían asistido a la pedida que se celebró en un restaurante carbayón.
Recuerdo aquellos paseos a la luz de la luna llena por las calles más fashion de la España Yeyé. O aquellas tórridas imágenes -que avanzó Sergio Alis en Todoellas- en las que Alonso dejaba la inexpresión, para mostrar sus sentimientos a golpe de sonrisa. Aquel pillado se produjo en Puerto Rico, y por aquel entonces la relación iba viento en popa. Los que conocen a Fernando Alonso coinciden en que su relación con Raquel del Rosario es, sin duda alguna, la más pasional.
A Fernando no se le conocen demasiados romances. Su último affaire antes de conocer a Raquel, fue con Carolina Costa, una veinteañera catalana con un posicionamiento económico y social holgado. El progenitor de la joven es propietario de un almacén de Karts.
También se le conoce la relación que mantuvo con Rebeca, una gran estudiante y de buena imágen física, con la que mantuvo un bonito romance de cuatro años. En esta ocasión, Rebeca provenía de una familia dedicada a la hostelería. Ostentaban un bar en el circuito de Asturias. Y es que sus relaciones sentimentales siempre han estado muy vinculadas a su mundo profesional. Excepto en esta ocasión...
Quizás, la pareja vuelva a sonreír y a disfrutar de ese amor que se procesan. Ojalá, hacen muy buena unión. ¿Se curarán de las heridas?