El fuego ha arrasado miles de hectáreas en esa comunidad y en el Alto Ampurdán gerundense
Más de la mitad de los incendios forestales registrados entre ayer y hoy en Galicia ya han sido controlados, aunque hay riesgo de que las llamas puedan reavivarse debido al viento, ha indicado esta tarde la Consejería de Medio Rural, que ha pedido la colaboración ciudadana para localizar a los autores de esos delitos. Según la citada fuente, 29 zonas afectadas por las llamas ya han sido controladas mientras que otros 26 permanecen activos, 5 de ellos en nivel de máxima alert, nivel 1, lo que significa que hay riesgo de que puedan quemar viviendas y áreas pobladas de las proximidades.
Esos datos actualizados a las 18.30 horas muestran siete nuevos incendios respecto a primera hora de la tarde y también ha aumentado de tres a cinco el número de los que amenazan a personas o propiedades. Según la Consejería de Medio Rural, las zonas en las que se ha declarado el nivel 1 son las de los municipios pontevedreses de Vilaboa y Cerdedo, a los que ahora se añade el incendio de Soutomaior, mientras que en A Coruña además del incendio de Muros se encuentra en máxima alerta otro en Ames. Además, y como medida de precaución, han sido cortadas al tráfico varios tramos de carreteras ante el riesgo de que el humo y las llamas puedan afectar a la conducción.
La mayor parte de la ola de incendios registrados en los últimos días, coincidiendo con elevadas temperaturas y viento que favorecen la propagación de las llamas, afecta en Galicia a zonas del litoral atlántico. Un portavoz de Medio Rural ha insistido en la necesidad de la colaboración de la población para detener a los autores de los fuegos que han dejado varios miles de hectáreas quemadas. Según la citada fuente, algunos de esos incendios son atribuibles a personas con "problemas de alteración psicológica", aunque también a "conflictos de intereses" entre ganaderos y agricultores por tierras de pastoreo y, en casos aislados, a cuestiones relacionadas con la especulación urbanística.
Fuego en el Alto Ampurdán
Los Bomberos de la Generalitat han trabajado toda la noche y seguirán haciéndolo durante el día de hoy para controlar los dos incendios declarados el viernes en la región gerundense del Alto Ampurdán, el de Ventalló, que ha arrasado 1.011 hectáreas, y el de Cistella, que ha destruido 258,54 hectáreas.
El fuego de Ventalló se mantiene dentro del perímetro establecido, con pequeños focos activos en su interior. Trabajan para controlarlo desde anoche 33 dotaciones terrestres y cinco medios aéreos, a los que se han sumado otros 12 durante la madrugada de hoy.
Casi 400 evacuados en Capmany
En Cistella, 17 dotaciones terrestres trabajan en el incendio declarado también el pasado viernes. El fuego no se puede dar aún por controlado porque aún hay puntos calientes y sigue soplando un viento moderado de tramontana en la zona. Por otra parte, el incendio que se declaró ayer por la tarde en la zona de El Pení, en Cadaqués, y en el que se concentraron los esfuerzos tras estabilizarse el fuego de Ventalló, se ha dado ya por extinguido.
Además, el incendio declarado hoy en la localidad Capmany, también ha arrasado 300 hectáreas y ha obligado al desalojo de 380 personas, entre habitantes de las masías de la zona, una casa de colonias y un camping, además del corte de la autopista AP-7 en ambos sentidos, a la altura de Figueres Sur y La Jonquera. Además, de forma preventiva, se ha empezado a desalojar a los vecinos de las poblaciones de Biure, Llers i Vilarnadal, además de Pont de Molins. También se han desalojado las urbanizaciones de Riguell, Sant Miquel i Ricardell, en Pont de Molins, además de los campings Escaules y Vinca. El Ayuntamiento de Figueres (Girona) ha habilitado un pabellón para acoger a los afectados, según informaron los Bomberos de la Generalitat.
Con el fuego avanzando hacia el Sur, la Generalitat ha solicitado el envío de cuato hidroaviones a Francia para apoyar las tareas de extinción en las que trabajan más de 50 vehículos de tierra y 18 medios aéreos.
El incendio avanza sin control debido a la tramuntana en la zona, que sopla con rachas de hasta 90 km/h, lo que provoca que el fuego avance muy rápido hacia el sur. La consejera de Interior, Montserrat Tura, ha explicado que "ningún flanco está estabilizado ni hay previsión de que esto ocurra en poco tiempo", porque el fuego "se mueve de lado a lado".
El incendio ha provocado el corte al tráfico de la autopista AP-7 y la N-II, en ambos sentidos, y Tura ha solicitado a los conductores que no suban hacia el Alt Empord porque "no podrán cruzar la frontera". Los vehículos que provienen de Francia están siendo retenidos en la Frontera, donde hay tres kilómetros de cola.