Los toros de la ganadería cacereña de Victorino Martín han protagonizado el octavo y último encierro de los Sanfermines 2006 con una veloz carrera en la que se registraron varios golpes y caídas pero en la que al parecer no hubo empitonados. La caída más peligrosa ocurrió en la curva de la calle Estafeta, lugar en el que uno de los toros empujó a un mozo contra el vallado, quedando este inconsciente, aunque rápidamente fue atendido por los sanitarios y trasladado al hospital de navarra, en el que ya le han dado el alta médica.